domingo, 27 de abril de 2014

En justa respuesta

Sr. Carlos Raul Hernandez después de haber leído su artículo la “Hipótesis del torero" (1) en el Diario El Universal de fecha 27 de abril, me veo tentado a escribir algunas lineas. El titulo me llamo la atención porque he tenido la impresión que usted es conocedor de la tauromaquia ya que lo he visto participar en faenas de varios pre-candidatos y candidatos a cualquier cargo y donde ha hecho exhibición de algunos pases de buen diestro, verónicas, pases de pechos, muletilla y una condición única para saltar los burladeros, no recuerdo que haya matado algún toro, pero lo he visto en varios ruedos en breve tiempo, con el torero de moda. 

Me sorprende no verlo contribuyendo a la Unidad en la calle, ni al dialogo, solo colocando banderillas a quien le pase cerca. Me hubiese gustado que fuera más consecuente con esos muertos que nadie reclama como trofeo, ya que ellos murieron (en realidad fueron asesinados) luchando por lo que creían.

Es indignante y vergonzoso que usted sugiera responsabilidad a quienes llaman a la lucha y no a quienes con grupos armados y fuerza pública atacan ciudadanos en ejercicio de sus derechos. Es cierto que falta coherencia, unidad, estrategia, dialogo, pero todos cumplen un papel que de alguna manera ha retardado e impedido la instalación definitiva y abierta en Venezuela de una feroz dictadura.

No contribuye usted con una aptitud desconsiderada, hablando de una salida constitucional y electoral, cuando bien sabe que aquí se viola la constitución todos los días y a cada rato; y en lo electoral no se aplican condiciones de equilibrio y legalidad. Sabe bien Usted que en ésas Alcaldías que van a elecciones el sentimiento casi total del apoyo de la población obedece al respaldo y reconocimiento que reciben los hoy alcaldes presos y destituidos ilegalmente, quienes dejaron de lado a sus familia para incorporarse a la lucha. Que prefiere Usted Sr., unos alcaldes que actúan responsablemente a pesar del riesgo, que interpretan el sentimiento del pueblo, o aquellos que se acoplan el gobierno por cobardía o intereses personales.

Quien es usted que sin ofrecer ningún sacrificio ni esfuerzo, pretende descalificar desde la tabla de un columpio a aquellos que han dado su vida, su libertad, que han sido defenestrados de sus cargos y han sido víctimas de incontables atropellos. Estos jóvenes, ciudadanos a quien usted critica, no le hacen falta colocarse un traje de luces como el personaje de su artículo, las bolas se le ven en las gana que le ponen a la vida, el coraje y valor de ver al amigo asesinado y seguir luchando. 

Prepárese usted Sr. para ser diputado en 2015. Nosotros seguiremos la lucha por lograr un País donde se pueda ser diputado honesto y con dignidad.


Edgar Luzardo
27 de abril de 2014

(1) Hipótesis del torero … http://www.eluniversal.com/opinion/140427/hipotesis-del-torero

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