"El
precio de desentenderse de la política es el ser gobernado por los peores
hombres". Platón.
Creo que estamos en un momento de no retorno.
El régimen solo podrá instalar un sistema de gobierno como el que pretende a
través de la fuerza, la represión, asumiendo la conducción de una abierta
dictadura. En ese camino andan; separado totalmente del hilo constitucional,
asesorado y obediente a los hermanos Castro y manipulados de manera clientelar
por un grupo de militares y nuevos ricos obligados a mantener el poder para
cubrir sus desafueros y actos vandálicos.
Por otro lado, la oposición se enreda en el
discurso del dialogo. Parte de ella piensan que el dialogo es solo con el
gobierno, craso error, el dialogo es con todos, sobre todo entre ellos y con nosotros.
Es risible que defiendan un dialogo con el
gobierno, mientras evitan o complican dialogar entre ellos. Peor aún es la
mezquindad y egoísmo como se distribuyen la representación de la Unidad, sin
entender que esto los hace ver como aislados y no tan representativos de la misma
en la calle.
La oposición debe
evitar son los “cabeceos candidaturales”. Deben entender que no es el momento,
tal y como están las cosas en el país no hay probabilidad de ser candidato con
oportunidad a nada. Si las condiciones de ilegalidad y ventajismo no se superan.
Por lo que es recomendable al folklorismo político no actuar buscando rédito en
lo inmediato, quitándole fuerza y dirección al trabajo de los líderes en la
calle que, no es otra cosa que convencer para la participación en búsqueda de
un cambio para mejorar las condiciones de vida.
El régimen la tiene difícil, solo le queda la
fuerza para someter a un pueblo que reclama por mejores condiciones de vida y
nuestros errores. Nuestra acción tiene que ser motivar al pueblo; hay que
tratar de internalizar en la gente que es el momento del país, hay que resistir
y endurecer, que la posibilidad cierta y expedita de cambio es actuando, actuando,
reclamando nuestros derechos y exigiendo soluciones desde lo cotidiano; desde
el mercado o la farmacia donde no se consiguen los productos, y los precios son
inalalcanzable; desde el colegio pidiendo seguridad, calidad y respeto a la
libertad de pensamiento de nuestros hijos; desde la calle para que el mundo
sepa que hay un pueblo negado a vivir en dictadura y resistiendo con fuerza.
Es el momento de entender que está en juego
todo, que llego la hora de echar el resto, que luego cuando estemos sometidos,
con el auto-estima en extinción, habremos tirado al fango el futuro de nuestros
hijos.
Hay que vencer el miedo y recordar a quienes
pretender quitar fuerza a la protesta y echar de lado a nuestros valientes
estudiantes con el tema de “no más muertos”, sin aclarar que la responsabilidad
de la violencia es exclusiva del régimen que reprime.
Para nuestra consideración, es importante
recordar que en Venezuela cada hora son asesinados dos ciudadanos, en su gran
mayoría gente honesta y trabajadora.
Debemos recordarle a los fanáticos del cálculo
político, del oportunismo, que el momento llegara. Que en este momento el
interés es el país. Quiero remarcar el inicio del escrito, “la solución depende
del interés de todos”, salgamos con fuerza y decisión a defender el futuro de
los hijos, de la familia, de Venezuela, desde lo cotidiano, desde el barrio,
desde el mercado, desde la farmacia, la escuela donde estemos, tomemos la
decisión de decir BASTA YA.
Es hora de exigir verdadera paz para vivir, con
calidad, felicidad y en conocimiento que dejaremos un país de primera a
nuestros hijos.
Edgar Luzardo.
24-Abr-2014
No hay comentarios:
Publicar un comentario